Esperanza,
araña negra del atardecer.
Te paras no lejos de mi cuerpo
abandonado, andas en torno a mí,
tejiendo, rápida,
inconsistentes hilos invisibles,
te acercas, obstinada,
y me acaricias casi con tu sombra
pesada y leve un tiempo.
Agazapada
bajo las piedras y las horas,
esperaste, paciente, la llegada de esta tarde
en la que nada es ya posible…
Mi corazón: tu nido.
Muerde en él, esperanza.
«Esperanza», de Angel González
Foto de jmerelo.

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